Durante la celebración de la Semana del Libro y el Derecho de Autor, nuestra comunidad educativa fue escenario de una serie de actividades orientadas a fomentar el vínculo con la lectura, la creatividad y la expresión artística.
A lo largo de la semana, los espacios del establecimiento se transformaron en puntos de encuentro donde los libros dejaron de ser solo objetos para convertirse en experiencias vivas, compartidas y significativas para las y los estudiantes.
Las jornadas estuvieron marcadas por una activa participación estudiantil, evidenciando interés y compromiso en cada una de las iniciativas propuestas. Se desarrollaron intervenciones que promovieron la lectura desde una perspectiva lúdica y colaborativa, integrando distintas formas de acercarse a la literatura. Estas instancias no solo incentivaron el hábito lector, sino que también fortalecieron habilidades comunicativas, la imaginación y el pensamiento crítico.
Uno de los hitos más destacados de la semana fue el desfile de personajes literarios, actividad que logró convocar entusiasmo y creatividad en toda la comunidad escolar. En esta instancia, los estudiantes representaron a diversos personajes emblemáticos de la literatura, recreando sus características, vestimentas y estilos, lo que permitió dar vida a las historias de una manera visual y dinámica. Este ejercicio no solo implicó una comprensión profunda de los textos, sino también un proceso de interpretación y apropiación de los contenidos literarios.
El desfile se convirtió en un espacio de reconocimiento y valoración del trabajo individual y colectivo, donde cada participación reflejó dedicación y originalidad. A través de esta actividad, se evidenció cómo la literatura puede trascender el formato escrito y transformarse en una experiencia integral que involucra el cuerpo, la emoción y la creatividad.
En términos generales, la Semana del Libro y el Derecho de Autor cumplió con su propósito de promover la lectura como una herramienta fundamental para el desarrollo personal y académico. Asimismo, permitió reforzar la importancia del respeto por la creación intelectual y el valor de las obras literarias como patrimonio cultural.
Esta experiencia deja como resultado una comunidad más conectada con la lectura y consciente del rol que cumple la literatura en la construcción de identidad, pensamiento y cultura. Sin duda, instancias como estas contribuyen a consolidar un entorno educativo más participativo, creativo y enriquecedor.
